La mayoría de las listas de retos mezclan cosas de un minuto con cosas que exigen una tarde entera, y así no se puede elegir un martes a las nueve. Estos están ordenados por lo que piden de ustedes: los primeros se hacen ahora mismo desde donde están sentados, los últimos necesitan que los dos tengan ganas.
Dos reglas antes de empezar
Los dos participan o no cuenta. Un reto que hace uno solo mientras el otro mira deja de ser un juego y se convierte en una prueba, y eso se nota enseguida.
Se puede decir que no, sin explicar por qué. Cualquiera puede saltarse un reto sin penalización. Saber que puedes parar es justo lo que hace que la gente se anime a más, y un juego donde negarse cuesta algo deja de ser divertido en el momento en que uno de los dos lo necesita de verdad.
Retos de un minuto
Para cualquier día. No hace falta preparar nada ni salir de casa, y todos se empiezan en menos de dos minutos.
- Dile tres cosas que hizo esta semana y que agradeciste sin decírselo.
- Manda un mensaje ahora mismo diciendo algo que normalmente pensarías y callarías.
- Enséñale la última foto de tu galería y cuéntale qué pasaba ahí.
- Elige una canción para la otra persona y explica por qué esa.
- Describe cómo la viste el primer día, con detalle.
- Dile qué costumbre suya te costó más al principio y ahora te gusta.
- Pónganse a hacer algo aburrido de casa juntos durante diez minutos, con música.
- Cuenta algo tuyo que la otra persona todavía no sepa.
- Dile en qué crees que es mejor de lo que ella misma se cree.
- Miren el techo cinco minutos sin teléfonos y hablen de cualquier cosa.
- Escribe una nota y déjala donde la encuentre mañana.
- Dile qué parte de su día te gustaría que te contara más a menudo.
- Haz una imitación suya hasta que adivine de qué humor se trata.
- Cuenta el momento exacto en que supiste que esto iba en serio.
- Pregúntale qué necesita esta semana y apúntalo.
Retos divertidos
Piden algo más de ganas que de tiempo. Son los que se recuerdan meses después, cosa que no es casualidad.
- Cocinen el mismo plato por separado y compárenlos sin piedad.
- Cata a ciegas: cuatro versiones baratas de lo mismo, puntuadas en secreto.
- Armen la lista de canciones de un viaje que todavía no han planeado.
- Enséñense algo, veinte minutos cada uno, de lo que sea que sepan.
- Aprendan un baile mal de un video y háganlo para nadie.
- Dibújense el uno al otro sin mirar el papel.
- Recreen su primera cita en casa, con la misma ropa incluida.
- Jueguen a adivinar qué contestaría el otro, en vez de contestar ustedes.
- Programa de entrevistas falso: uno pregunta veinte minutos, el otro responde.
- Vacíen un cajón entre los dos y decidan cada cosa juntos.
- Escriban su propia película y repartan los papeles, defendiendo el reparto.
- Carrera de rompecabezas contra el reloj, con castigo comestible.
- Elijan una década y pasen la noche en su música, su comida y sus películas.
- Háganse una foto decente el uno al otro, que no sea una selfie.
- Inventen una tradición suya y háganla esta misma semana.
Retos románticos
Menos juego y más intención. Estos funcionan mejor una noche tranquila que en medio de una fiesta.
- Dile qué te parece más atractivo de ella que no tenga nada que ver con su físico.
- Cuéntale el momento exacto en que quisiste besarla por primera vez.
- Escribe a mano una carta y dásela en persona.
- Bailen aquí mismo, sin música puesta.
- Describe la noche perfecta con ella, de principio a fin y con detalle.
- Dile qué extrañarías primero si estuvieras un mes fuera.
- Cuéntale un recuerdo de ustedes que repites más que los demás.
- Dile qué versión suya te enamoró más fuerte.
- Pregúntale qué necesita más de ti, y escucha sin defenderte.
- Planeen en voz alta la próxima escapada y reserven una parte hoy.
- Dile una promesa sobre el próximo año, en voz alta.
- Cuéntale qué le dirías si supieras que se lo va a tomar bien.
- Enséñale una foto suya que guardas en algún sitio privado.
- Dile qué te da miedo perder de esto, sin dramatizar.
- Escriban un deseo para los dos y guárdenlo donde lo vayan a encontrar.
Un reto y una pregunta al día. Ottermates les manda una pregunta diaria a los dos. Ambos responden y ninguno ve la respuesta del otro hasta que los dos han contestado.
Descargar la appRetos de una noche entera
Los que piden tiempo, y a veces algo de dinero. Guárdenlos para un aniversario o para una semana que salió mal y merece arreglarse en condiciones.
- Cocinen una cena de tres tiempos sin atajos, empezando por la tarde.
- Vístanse de verdad para cenar en su propia mesa.
- Pasen una noche entera sin teléfonos en la misma habitación, acordado antes.
- Vayan al restaurante que llevan un año diciendo que van a ir.
- Escápense una noche a una parada de tren más lejos de lo razonable.
- Hagan de turistas en su propia ciudad, en lo que nunca han hecho por vivir ahí.
- Preparen una carta impresa para la noche y entréguensela.
- Vayan al sitio exacto de su primera cita y pidan exactamente lo mismo.
- Salgan temprano a un sitio nuevo y hagan un día completo, no una tarde.
- Cuéntense la historia de ustedes por turnos, cada uno la parte que el otro no vio.
- Escriban por separado cinco predicciones para el año y guárdenlas.
- Hagan una noche entera solo con velas y lámparas, sin luz de techo.
- Vean juntos las fotos del primer año en una pantalla de verdad.
- Planeen el próximo año en una hoja, con fechas reales.
- Digan cada uno qué quiere que sea distinto en doce meses, y por qué.
Cuándo parar
Paren mientras va bien. El error habitual es forzar un reto más después del bueno, y eso casi siempre termina la noche más plana de lo que hacía falta.
Y si un reto toca algo más pesado de lo que esperaban, dejen el juego y tengan la conversación. Eso no es que el juego falle, es lo único para lo que servía de verdad.
Preguntas frecuentes
¿Qué retos se pueden hacer en pareja en casa?
Los que no necesitan material ni salir: cocinar el mismo plato por separado y compararlos, una cata a ciegas de cuatro versiones baratas de lo mismo, enseñarse algo veinte minutos cada uno, o jugar a adivinar qué contestaría el otro en vez de contestar ustedes. Todos se empiezan en minutos y ninguno exige comprar nada.
¿Cómo se eligen los retos para que funcionen?
Por lo que piden de ustedes esa noche, no por categoría. Un martes a las nueve, con los dos cansados, la pregunta real es cuánta energía queda, no qué tipo de plan apetece. Por eso esta lista va de retos de un minuto a retos de una noche entera.
¿Se puede decir que no a un reto?
Sí, y sin explicar por qué. Saber que puedes parar es justo lo que hace que uno se anime a más. Un juego en el que negarse cuesta algo deja de ser divertido en el momento en que uno de los dos lo necesita de verdad.
¿Sirven estos retos si estamos a distancia?
Buena parte sí. Los de un minuto funcionan casi todos por mensaje o videollamada, y los que implican notas, fotos, canciones o cartas viajan bien. Los de una noche entera son los que piden estar en el mismo sitio.
¿Cuántos retos hacer de una vez?
Menos de los que parece. Dos o tres bien hechos valen más que diez seguidos, porque encadenarlos convierte la noche en una lista de tareas y los dos empiezan a actuar en vez de participar.
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Una pregunta al día para los dos. Ottermates la elige, ambos responden y descubren lo que dijo el otro en el mismo momento.
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